¿Te ha pasado que, de repente, tu corazón empieza a latir muy rápido, te falta el aire, sientes mareo, presión en el pecho, hormigueo o una sensación extraña de irrealidad y piensas: “algo malo me está pasando”, “me voy a desmayar”, “voy a perder el control” o incluso “me voy a morir”? Una crisis de pánico puede sentirse extremadamente peligrosa, aunque muchas de las sensaciones que aparecen forman parte de una respuesta intensa de alarma del organismo. El problema es que, cuando interpretas esas sensaciones como una señal de peligro, el miedo aumenta y el cuerpo se activa todavía más.
Con el tiempo, puedes terminar vigilando constantemente tu cuerpo o evitando lugares y actividades por temor a que aparezca otra crisis. Esto se puede trabajar con terapias basadas en evidencia para el pánico y técnicas como la exposición interoceptiva y la exposición in vivo, que te ayudan a comprender las sensaciones físicas, cambiar la forma en que respondes ante ellas y acercarte progresivamente a aquello que has empezado a evitar. Una herramienta especialmente importante es aprender, de manera gradual y segura, que sentir las sensaciones de ansiedad no significa necesariamente estar en peligro.
El ciclo suele funcionar así
- 01
Aparece una sensación física: corazón acelerado, mareo, falta de aire, presión en el pecho, calor, temblor...
- 02
La interpretas como peligrosa: "me está dando algo", "voy a desmayarme", "no voy a poder controlarlo", "¿y si esto empeora?"
- 03
Aparece más miedo
- 04
Tu cuerpo se activa aún más: aumentan los latidos, la respiración, la tensión, el mareo o la sensación de ahogo
- 05
Las sensaciones parecen confirmar el peligro: "sabía que algo estaba mal"
- 06
Intentas escapar, controlar o evitar: te sientas inmediatamente, buscas una salida, controlas tu respiración o tus latidos, llamas a alguien, evitas hacer ejercicio, conducir, salir solo, usar transporte público o estar lejos de un lugar "seguro"
- 07
Sientes alivio por un momento
- 08
Tu cerebro aprende: "escapar o evitar fue lo que me mantuvo a salvo"
- 09
Empiezas a tener miedo de volver a sentir miedo — y el ciclo se repite
Y vuelve a empezar
Cómo trabajarlo
Modalidades recomendadas
Grupos cerrados de máximo 8–10 personas, acompañados por dos terapeutas, durante 4 semanas. Ideal si te ayuda saber que no estás solo y prefieres un proceso estructurado.
Quiero empezar un grupo psicoterapéuticoUn espacio uno a uno con tu terapeuta, a tu ritmo y adaptado a tu situación particular. Ideal si prefieres profundizar en privado.
Quiero empezar terapia individualEncuentros puntuales, prácticos y de bajo costo, enfocados en un tema específico. Ideal si buscas herramientas concretas sin un compromiso de proceso largo.
Quiero empezar talleres¿Y si esto no es exactamente lo mío?
Quizás también te identificas con alguna de estas.