¿Te ha pasado que te preocupas tanto por el bienestar de alguien más que dejas de cuidarte a ti? Acompañar a una persona que atraviesa un momento difícil —un diagnóstico, una crisis emocional, una enfermedad— también te afecta a ti, aunque no siempre haya espacio para hablar de eso.
Esto se puede trabajar dándote un espacio propio para procesar lo que sientes, aprender a poner límites sanos y sostener el acompañamiento sin perderte a ti en el camino.
Cómo trabajarlo
Modalidades recomendadas
Grupos cerrados de máximo 8–10 personas, acompañados por dos terapeutas, durante 4 semanas. Ideal si te ayuda saber que no estás solo y prefieres un proceso estructurado.
Quiero empezar un grupo psicoterapéuticoUn espacio uno a uno con tu terapeuta, a tu ritmo y adaptado a tu situación particular. Ideal si prefieres profundizar en privado.
Quiero empezar terapia individual¿Y si esto no es exactamente lo mío?
Quizás también te identificas con alguna de estas.