¿Te ha pasado que sientes que “deberías” estar mejor a estas alturas, pero el dolor sigue ahí? El duelo no sigue un cronograma ni una fórmula. Es un proceso profundamente personal frente a una pérdida —de una persona, una relación, una etapa de tu vida.
Esto se puede trabajar acompañándote a transitar el dolor sin apurarlo ni evitarlo, honrando lo que perdiste mientras encuentras la forma de seguir construyendo tu vida.
Cómo se elabora una pérdida
Orientación a la pérdida
- Recordar, extrañar, dejar entrar el dolor
- Revisar la relación con quien ya no está
- Resistirte a que la vida cambie
Se oscila entre los dos
Orientación a la restauración
- Ocuparte de lo práctico que quedó pendiente
- Hacer cosas nuevas, distraerte del dolor un rato
- Asumir roles que antes no eran tuyos
Oscilar entre los dos lados no es inconsistencia ni falta de respeto: es el mecanismo por el que se elabora una pérdida. Reírte un día y llorar al siguiente no significa que lo estés haciendo mal. Quedarse fijo en un solo lado es lo que suele complicar el proceso.
* Modelo de Proceso Dual del afrontamiento en duelo, de Margaret Stroebe y Henk Schut (1999).
Cómo trabajarlo
Modalidades recomendadas
Grupos cerrados de máximo 8–10 personas, acompañados por dos terapeutas, durante 4 semanas. Ideal si te ayuda saber que no estás solo y prefieres un proceso estructurado.
Quiero empezar un grupo psicoterapéuticoUn espacio uno a uno con tu terapeuta, a tu ritmo y adaptado a tu situación particular. Ideal si prefieres profundizar en privado.
Quiero empezar terapia individualEncuentros puntuales, prácticos y de bajo costo, enfocados en un tema específico. Ideal si buscas herramientas concretas sin un compromiso de proceso largo.
Quiero empezar talleres¿Y si esto no es exactamente lo mío?
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